Huertos circulares, alternativa eficiente para un adecuado manejo del suelo y agua

 

Frente al cambio climático que sufre el planeta y a sus efectos en la agricultura, el uso de la técnica de los huertos circulares se constituye en una estrategia para potenciar el uso y manejo de la biodiversidad de especies de diferente uso y características, el manejo eficiente del suelo y del agua, elevar la productividad y optimizar el uso de mano de obra familiar y comunitaria.

Su mayor aporte está en que brinda de manera rápida y permanente un mejor acceso a los alimentos, mediante técnicas de fácil implementación. Son agroecosistemas productivos implementados en armonía con la naturaleza y en concordancia con el contexto socioeconómico, para generar alimentos suficientes en calidad y cantidad en un espacio reducido durante todo el año, especialmente en zonas planas con limitantes de disponibilidad de agua.

Estos sistemas productivos están diseñados para generar su propia fertilidad de suelos, demandan menos cantidad de agua y tienen capacidad para retener mayor cantidad de humedad y excedentes de agua. Su mayor aporte está en que brinda de manera rápida y permanente un mejor acceso a los alimentos.

Altamente eficientes

Estos agroecosistemas son altamente eficientes en la captación de energía solar en los diferentes estratos de los cultivos asociados, mediante la construcción de paisajes agrícolas articulados a la alimentación humana, animal, al uso racional del agua lluvia y la humedad del suelo, la combinación de cultivos de hortalizas, tubérculos, de pan coger, frutales, medicinales y especies arbóreas. También el manejo de coberturas del suelo, y de los organismos vivos del suelo y a la combinación y aplicación de saberes propios y de técnicas aprendidos de otras culturas.

Las interrelaciones entre los elementos agua, suelo, aire, brillo solar y humedad solar son fundamentales, porque al establecer ciclos más intensos de energía y materia con árboles y arbustos asociados y con las semillas agrícolas adaptadas a cada ecotono, con los insectos benéficos que aumentan en este espacio, las lombrices y toda la fauna del suelo; se produce una mayor eficiencia en los procesos productivos. Además se enriquece y dinamiza esta práctica porque se articulan conocimientos propios con nuevos aprendizajes de la cultura agrícola, del manejo de aguas y suelos y de las especies forestales usadas.

Orígenes de su uso

Sus orígenes son las chinampas de los indígenas mejicanos, los diques aluviales de los zenú y muchas otras formas de producir en la América prehispánica. En esencia, consiste en duplicar la profundidad efectiva del suelo y aumentar la fertilidad natural con estiércoles y microorganismos del bosque y enriquecer la producción con variedad de semillas e incluso de animales que se pueden asociar al huerto como serían los peces.

Estas técnicas de manejo eficiente de los agroecosistemas y del agua de origen y sabiduría milenaria, ha sido compatible con los requerimientos y limitantes ambientales de ecosistemas secos del Sur del Tolima, en Colombia, y también con los conocimientos ancestrales de los pijao de la región, sobre el manejo del agua.

Ventajas

La construcción del huerto permite que esta estructura de los camellones circulares tengan una larga vida útil, que solo requiere manejo y mejora constante. Se utiliza un área reducida que con el tiempo puede ampliarse de acuerdo a la disponibilidad de terreno y de mano de obra.

Genera resultados en el corto plazo. Las cosechas son rápidas y diversas. Mejora las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo. Se ha observado que no solo se mejora el suelo de los camellones circulares, sino también varios metros alrededor del agroecosistema. Esto se constata en la población de lombrices y el depósito de las mismas en superficies del suelo.

Materiales 

Estiércoles de animales, residuos de cocina, tierra superficial y manto del bosque nativo local, semillas, plántulas de alimentos, árbol leguminoso o palmera. Como herramientas se utilizan el decámetro, pala, palín, carreta, pica y rastrillo. En zonas donde se tenga fuerte intensidad del sol o veranos extensos y poca cobertura de sombrío, se requiere utilizar coberturas sintéticas por lo menos en etapas preliminares de los cultivos.

¿Cómo se construyen?

Seleccionar un lote plano, con drenaje y que sea adecuado a las necesidades de cultivo. Limpiar el área de arbustos, rastrojo, pasto y elegir un centro o punto de partida. A partir del centro se mide 90 centímetros y se traza una circunferencia. Luego se mide 60 centímetros y se traza una nueva circunferencia.

A continuación se mide un tercer anillo de 130 centímetros de ancho, con su respectiva circunferencia. Seguidamente se traza 60 centímetros y luego 130 centímetros y así se sigue alternando hasta donde se quiera proyectar los anillos del huerto. Se hace un canal recto de acceso, que atraviesa los anillos de 60 centímetros de ancho. En cada anillo dejar la parte externa del acceso más alta que la parte interna con el fin de recoger agua (esto en zonas secas).

Se hace la marca de las circunferencias para no perder el diseño de los anillos y se empieza a picar el primer zanjón entre las medidas de 90 centímetros al borde de 60 centímetros. La tierra se apila sobre los círculos internos formando terraplenes o camellones. Emparejar la tierra, aplicar abono orgánico y regar. Realizar la siembra y aplicar finalmente el manto de bosque. Regar finalmente.

La eficiencia del agua

Es preciso considerar que el huerto circular no es una cosecha de agua convencional. El agua allí se integra eficientemente al agroecosistema y no se deposita en lámina almacenable, excepto en las épocas de lluvias, dado que las zanjas pueden ser construidas de manera tal que contengan el agua.

Se reduce la pérdida de agua al bajar la temperatura del ambiente. Al haber menos calor, menos agua se evapora. La temperatura del suelo en el huerto es considerablemente menor que la del suelo aledaño sin suficiente cobertura.

“Guía del AgroExportador”, esta dirigido a empresarios, ejecutivos, profesionales y técnicos del sector agrario, agro exportador y agroindustrial, así como a los principales gremios del sector: ADEX, SIN, CONFIEP, CCL, instituciones públicas, gobiernos regionales y municipios.